Estreno de “Triana”, de la “Suite Iberia” de Albéniz.
¡Azulejos! Cerámica del sol, barro sonoro, luz del limón del mediodía exprimida en la loza del piano, ángulo de sombra y cal a la orilla del Guadalquivir. Insondable es el azul arrebatado a las líquidas notas de este cielo, arrabal musical, jacarandá, palmera, campanario del mar y barcos desfondados. Estallan los naranjos y claveles, pentagramas de tiestos y de patios, por las rejas secretas, por las callejas verdes y en la sala de conciertos, embrujados, vemos arder cristales de colores, armonías perfumadas de salmuera y moñas de jazmín. Hay ojos de mujer en las esquinas, hay puñales de acero en las bodegas, hay balcones que miran al Caribe y un quejido sordo tras las tapias.
(El piano se ha plegado sobre el río como el ala arqueada de un vencejo, en el silencio del teatro flotan llamaradas blancas de alegría y abstractas azoteas del sonido.)
Escucha aquí a Pedro Carboné interpretando TRIANA